Manifiesto 8M de Rosa Roca en Urriés. Sueños de Digndad

Hace casi 20 días, el 8 de marzo de este 2025, vivimos muchos y buenos momentos en Urriés. Momentos emocionantes, divertidos, reivindicativos y cargados de orgullo, del rural y del otro, si es que hay dos claro.

Pero seguro que ninguno cargado de dignidad, de emoción, dolor y esperanza al mismo tiempo, como el protagonizado por Rosa Roca.

Rosa para Urriés es mucho desde hace mucho. Es una de las personas que nos hizo creer que hay otra forma de apoyar y acompañar. Que aliándonos lo público y lo vecinal podemos llegar tan lejos como queramos.

Pero también nos demostró que las personas somos quienes queremos ser, solo hace falta luchar por ello. Por que sus declaraciones no son importantes por la crudeza de su relato, ni por el horror vivido, lo son por la sinceridad y la delicadeza que transmite a quien la escucha o le lee y porque nos coloca a todos frente a una realidad demasiado incómoda y tapada en tantas ocasiones

Gracias Rosa, ¡te queremos mucho y te respetamos tanto!. Eres aquí un referente.

«Hace unas semanas publiqué en RRSS la siguiente frase:

Resiliencia: Pasarás por cosas que no mereces, pero te darás cuenta de lo fuerte que eres.

Esa misma noche me di cuenta que había escrito una gran mentira, porque entraña dos problemas:

-¿Somos conscientes de lo que merecemos?

-¿Nos damos cuenta de nuestras fortalezas?

Personalmente, yo, Rosa, que muchos conocéis, víctima de ASI, no fui capaz de identificar y ser consciente de lo que merecía, por diferentes factores: el miedo, la culpa, la vergüenza de las que hemos sido agredidas nos invaden y ciegan. La manipulación del agresor puede llegar a ser de película de terror, como fue en mi caso, y durante demasiados años, llegando a culpabilizarme de los hechos. Y esto sucede en demasiadas ocasiones.

A mí me ha costado años de terapia, en la que todavía continúo, el entender que la culpa no era mía, que una niña a la que empiezan a agredir de múltiples maneras, no es la culpable. Nunca lo es. Ni una niña, ni una adolescente, ni una mujer tenga la edad que tenga. Te olvidas o más bien ni te planteas qué es lo que mereces. Simplemente estás, aprendes múltiples mecanismos de defensa, como las disociaciones, las autolesiones, la mentira…que luego te acompañarán años y años, y desprenderte de lo que te salvó no es tarea fácil.

Y en cuanto a las fortalezas, a mí me han tachado de valiente, adjetivo que aún me cuesta asumir, y muchos de vosotros lo sabéis. Es cierto, que con el tiempo te das cuenta que posees fortalezas, que eres capaz de ser, de hacer, pero en muchas ocasiones desde ese mecanismo que aprendimos de pequeñas: la disociación.

Aprovechando este vermú hay mensajes que creo que son necesarios lanzar y que vayamos asumiendo de manera natural:

Una cosa que quiero defender y abanderar es que no se juzgue jamás por los tiempos. Los tiempos en todo, y no me refiero sólo a denunciar, en muchas ocasiones no nos damos esos tiempos para dar pasos importantes. En mi caso soy muy consciente que se me ha juzgado por no hablar a tiempo, y no lo hice, no…no porque no quería, sino porque era impensable.

El miedo paraliza y desde aquí sí que pido que se respete eso, si alguien no denuncia un caso como el mío os aseguro que es porque no puede, porque en muchas ocasiones resulta más sencillo el aguantar, soportar que hablar. Aunque una vez que lo haces la realidad cambia, esos años de silencio también supongo que eran necesarios.

El perdón creo que es un tema del que también vale la pena hablar. Son muchas veces las que hemos escuchado :perdona y deja atrás….y no es así.

Mi libro no es un libro de perdón, hay actos irreversibles e imperdonables.

Nunca le perdonaré.

Y sinceramente creo que el perdón en muchos casos no sana. Todo lo contrario, el no perdón es lo que puedo decir que me ha sanado, porque ha supuesto identificar a los culpables, a un cambio de papeles, a un ser YO. 

Lo que sí es un acto de perdón hacia mí misma, de aceptación, y de permitir descubrirme.

Sé que queda mucho por hacer, de seguir aprendiéndome, aceptarme, que hay momentos de caídas al abismo y de pensamientos irracionales. Las disociaciones siguen muy presentes pero ahora sé lo que son y eso ya es una ayuda.

Lo mismo que las pesadillas y flashbacks, todavía aparecen como con el objetivo de hacerme volver a dañar, pero he aprendido a dejarlos pasar, como esas hojas que caen en otoño, que sabes que es una temporada, que pasará, y volverá a lucir el sol y brotarán, cada año, de manera diferente.

Es esa disociación la que me salvó, pero ahora tengo que ser consciente de que no la necesito, que hay que estar, ser y sentir, es un trabajo que llevo haciendo y haré

Hay una serie de mensajes que querría transmitir respecto a las víctimas….

– Los traumas nos suceden a nosotros, a nuestros amigos, familiares…l estadística habla de uno de cada 5 estadounidenses sufrirá abusos sexuales en la infancia.

-Somos una especie sumamente resiliente, pero no hay que olvidar jamás que las experiencias traumáticas dejan huellas, en nuestra mente y emociones

-Nos hace falta mucha energía para seguir viviendo llevando a las espaldas el recuerdo del terror y la debilidad.

-La hipervigilancia y el terror sigue muy presentes en nuestras vidas, porque realmente ha habido cambios reales en nuestro cerebro a raíz de la experiencia. El cerebro se modula mientras creces, y en mi caso, sufriendo miedo, amenazas, agresiones desde los 7 años soy consciente que mi cerebro no funciona igual , a veces no sé si mejor o peor, pero diferente seguro.

-Los flashbaks y las pesadillas de las que hablo en el libro muchas veces nos paralizan, y nos incapacitan de sentir la normalidad.

-Hay que tener en cuenta que el trauma cambia nuestra percepción e imaginación.

-Cuando la guerra empieza en casa, como ha sido mi experiencia, resulta muy difícil encontrar un lugar de seguridad.

-Cuando en el libro hablo de las autolesiones hay que entender que las endorfinas me boqueaban el dolor. Sé que es un tema del que hablo de manera muy explícita porque es así de real.

-Hay que entender que en muchas ocasiones después de pasar el proceso traumático el cerebro sigue enviando señales de amenaza al cuerpo que ya no existen, a mí me pasa con el ruido de las cerraduras, por ejemplo, es cada vez al oír una puerta que se abre o puede abrirse y entro en amenaza, por mucho que ya sé a nivel racional que estoy en un lugar seguro.

-La disociación es algo que sigue presente, podría decir que es la esencia del trauma. Los fragmentos sensoriales se cuelan en el presente, donde los vuelvo a experimentar literalmente. En cierta manera, es casi peor que el hecho traumático en sí. Muchas veces mis miradas vacías predominan, como síntoma de la disociación.

-El remordimiento muchas veces predomina y es inevitable y odioso en el día a día.

Gracias por los que habéis estado y estáis, y por los que no, porque eso me ha ayudado a saber diseccionar, a saber, quién es y quién no es. Y tan importante es una cosa como la otra.

El colchón social y emocional es esencial para poder seguir adelante, hoy puedo etiquetarme como víctima de ASI, y aunque odie las etiquetas me ha servido a entenderme mejor. Y el dar la cara, tanto en el libro, en El País me ha servido a andar sin un peso en la espalda, a mostrarme quién soy. Y ojalá jamás hubiera tenido que escribir ese Derrumbe, ojalá no hubiera tenido que estar sentada, pero aceptar y ayudar creo que es lo que me va salvando también.

Es por eso que del Derrumbe paso a la reconstrucción, desde mi propias debilidades y fortalezas, porque si bien es cierto que en el Diario de un Derrumbe me hice mucho daño, y era necesario, tan necesario es ahora el perdonarme, el buscar faros, metas, y no permitirme hacerme más daño.

Gracias por los que siempre me habéis arropado, acompañado y confiado en mí, viendo cualidades que yo muchas veces soy incapaz.»

Por Rosa Roca

Presentación Diario de un Derrumbe. 20 de abril 2024

Sabíamos los que conocemos a Rosa y los que conocíamos el argumento del libro, que el sábado iba a ser un día realmente especial. Un día que comenzaría con lágrimas, emociones a flor de piel y muchos buenos deseos, pero desconocíamos como finalizaría. Y desde luego fue la mejor de todas las versiones que podíamos imaginar.

La presentación fue algo increíble. Son muchas las actividades que han pasado por nuestra biblioteca, pero nunca algo arrasó tanto en número de asistentes y de emociones.

Más de 100 personas en la sala escuchaban como Rosa empezaba leyendo tan solo 3 líneas de su libro. 3 líneas aterradoras que nos metían a todos en situación y que nos clavaban en la silla quedándonos congelados ante semejante muestra de sinceridad y heroicidad.

No quiero copiarlas y pegarlas porque debemos todos leer el libro y meternos en él de forma personal y muy íntima para comprender mucho mejor una realidad tan dura como esta.

Tuve el honor de estar acompañando a Rosa desde la mesa. Tuve el privilegio de poder observar las caras de los asistentes mientras la presentación avanzaba. Nunca un silencio quiso decir tanto. Nunca tanto respeto había arrasado la biblioteca de Urriés.

El formato fue precioso. Introducción, palabras, deseos, lecturas cargadas de sinceridad, muchas lágrimas y un derroche de honestidad y valentía, quedaban apaciguadas por las canciones de Susana Oliver, Àngela González y Jacinto Santos. Palabras que caminaban entre lo improvisado y lo medido para evitar que las lágrimas rompieran el mensaje. Canciones elegidas para contar ese camino constante por la cuerda floja del relato que se contaba. Y un cierre por la autora que nos golpeaba a todos y nos hacía rendirnos antes una mujer tan fuerte y tan generosa siempre. Hasta el punto de merecerse que se le llame Heroína y todos deseáramos abrazarla y leer su libro a pesar de saber que nos romperá el corazón.

Muchas gracias por dejarnos compartir este día contigo Rosa, eres un ser de luz que nos ha regalado un momento en nuestras vidas que jamás podremos olvidar.

Y muchas gracias a todos los vecinos de Urriés, Artieda, de la Bal y al Hostal de Urriés que quisisteis apoyar con vuestro cariño a Rosa y a toda su familia que vino desde Mayorca. Entre todos conseguisteis que el día no acabara con el dolor del relato, sino que se convirtiera en único y bello desde el principio hasta el final (que por cierto fueron las tantas de la madrugada, ¡mozés!)

Si alguno no pudisteis asistir ya estamos preparando la presentación en Zaragoza. Nos veremos!

Cuidados en Urriés

Hace unas semanas le pedí a Rosa Roca que me enviara un resumen-balance de las actividades realizadas a lo largo de este 2022. Casi un año de trabajo, ilusión y actividades que son ya imprescindibles, el alma diría yo, en nuestro pequeño municipio.

Como bien dice ella, que la gente mayor pueda quedarse en sus pueblos, con autonomía y calidad de vida, es una de las claves para mantener un medio rural vivo. Pero éste no ha sido nuestro único objetivo. Que los que trabajan y tienen niños puedan conciliar para permanecer en el pueblo es también importantísimo y que los más pequeños estén atendidos, cuidados y empiecen a sentir ese orgullo de pertenencia es imprescindible para nuestro presente y futuro. Siempre me repito, pero lo primero a abordar al hablar de despoblación no es aumentar el número de habitantes, es conseguir que los que están no se sientan obligados a marcharse. Es más un problema cualitativo que cuantitativo.

Pues bien, la finalidad de este resumen es poder presentar este proyecto en las instituciones para pedir más apoyos, más financiación e incluso réplica si alguien lo considera oportuno. Que en vez de encontrarnos trabas analizando si es esta nuestra competencia o no, se den cuenta de que lo importante es la atención, el acompañamiento y el arraigo. Hemos conseguido que haya quien ha vuelto gracias a esto y seguramente echado una mano a que otros no se tengan que marchar. Es decir, ha sido la mejor inversión que podíamos hacer, y sobre todo ha sido gracias a su inmejorable gestión. Gracias Rosa!

Todo empezó, como muy bien cuenta ella, como Envejece en tu pueblo, pero se ha convertido en algo diferente, en Cuidados en Urriés

Aquí tenéis su resumen anual:

2022 nace con un nuevo desafío en Urriés: trabajar los cuidados con un objetivo claro y trasparente: poner facilidades a todos aquellos que deseen permanecer en el Municipio. El Proyecto nace a través de “Envejece en tu Pueblo”, un trabajo que ya llevaba años funcionando en pueblos vecinos como Artieda, Mianos, Sigüés y Salvatierra de Escá llevado a cabo por Rosa Roca desde hace cuatro años.
La experiencia de “Envejece en tu Pueblo” llamó la atención del Ayuntamiento y los vecinos de Urriés, quienes apostaron por replicar el Proyecto e incluso llevarlo un poco más lejos. Si bien en los anteriores Municipios únicamente se trabaja con mayores, aquí en Urriés se apostó por un cuidado integral, es decir, no miramos la edad, sino las ganas y las oportunidades que podemos ofrecer desde el Programa para aumentar el bienestar de todo aquel que desee una vida en Urriés. Así que “Envejece en tu Pueblo” se convierte en “Cuidados en Urriés”.
Es importante ir a lo concreto, y saber cuáles son las actuaciones concretas llevadas a cabo en este período de tiempo, y son las siguientes:

  • Apoyo y dotación de material cognitivo para estimulación de memoria, atención, motricidad fina…a cuatro habitantes, como manera también de optar por un ocio estimulativo y no pasivo, sobre todo en los meses de invierno, donde la realidad del pueblo entre semana cambia radicalmente, como todos sabemos.
  • Apoyo psicológico en momentos puntuales a quién así lo ha solicitado, ofreciendo un espacio de confianza y ayuda a través de técnicas psicológicas concretas.
  • Acompañamiento a hospitales, tanto para Urgencias concretas como para visitas programadas, concretamente se han realizado cuatro a Pamplona y uno a Zaragoza. En estas visitas se realiza tanto un acompañamiento como un seguimiento de la actuación.
  • Acompañamiento a un menor a la escuela, a fin de que pueda vivir en el Municipio. Se acude al hogar antes de que el progenitor salga de casa, y se le acompaña hasta que entra en clase. También se ha realizado el acompañamiento al menor en días de festivos, ofreciendo alternativas de ocio saludables y visitando Municipios vecinos.
  • Apoyo a una trabajadora puntual para que realice un trabajo de recopilación de memoria histórica de las casas de Urriés, llevado a cabo por Luna, vecina de nuestra querida Ruesta.
  • Gestión de compras y traslado de comida a domicilio a una vecina.

Pensamos que todo lo anterior vale la pena, porque el bienestar personal no debe depender de dónde vivamos, y la importancia de crear e inventar recursos propios es una realidad demostrada aquí en Urriés.

Rosa Roca